Para posicionarse eficazmente y evitar situaciones embarazosas o ridículas, se necesitan una traducción y una localización adecuadas. Incluso las empresas líderes pueden ser víctimas de las particularidades lingüísticas y culturales de otros países.
Por ejemplo, Ford se encontró con un importante desafío al presentar en Brasil su popular modelo de automóvil, el Ford Pinto. Sin embargo, pasó por alto que «Pinto» es un término coloquial para referirse a los genitales masculinos en portugués de Brasil. Como era de esperar, el nombre provocó risas y burlas generalizadas, por lo que Ford cambió el nombre del automóvil a Corcel, que significa «semental» en portugués.
Otro ejemplo es HSBC, una empresa internacional de servicios bancarios y financieros que lanzó una campaña de marketing con el eslogan «Assume Nothing». Sin embargo, al traducirse a varios idiomas, se interpretó erróneamente como «No haga nada» o «No actúe». Esta interpretación equivocada debilitó el mensaje de confianza y fiabilidad que se pretendía transmitir.
Al emprender una prospección internacional a través de LinkedIn, es fundamental comprender el mercado o la región a los que se dirige, así como los matices específicos de su idioma. Gracias a las funciones de automatización de Linked Helper, puede adaptar cada mensaje al idioma y al contexto cultural del destinatario, incluido el ajuste de las formas verbales y otros elementos lingüísticos. Así conseguirá que su comunicación tenga el efecto deseado y evitará posibles problemas en mercados extranjeros.


















